La Cascada del Braçal
Cuenta la leyenda que era costumbre muy antigua, cuando dos novios iban a contraer matrimonio tenían que someterse a una curiosa ceremonia, un curiosa ordalia, para demostrar ante todos que se querían de verdad. Tiempo antes de contraer matrimonio debían ir a ese jugar donde se estrecha el río y allí, ante todos, la novia debía cruzar de un salto a la orilla opuesta, si lo conseguía era símbolo de felicidad para el futuro matrimonio y demostraba con ello que quería fielmente a su novio, de no lograr el salto se consideraba irrealizable el matrimonio por creer que éste sería desgraciado y convencidos de ello los novios rompían su compromiso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario